Balanceat

El conocimiento científico demuestra la relación entre alimentación y salud, pilar básico en la prevención de enfermedades. La dieta debe proporcionar las calorías necesarias, macro y micronutrientes en cantidades adecuadas y limitar otros componentes -como los ácidos grasos trans- para minimizar su impacto negativo en la salud. A pesar de la contundente evidencia científica, existe una elevada prevalencia de enfermedades vinculadas a malos hábitos alimenticios y escasa actividad física como la obesidad, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo II o el cáncer. Además debemos considerar a la población mayor, en aumento en nuestra sociedad, cuyas dificultades para alimentarse adecuadamente agravan sus problemas de salud  y aumentan su vulnerabilidad a enfermedades.

Por otra parte, cada vez es mayor el número de personas que padecen alergias e intolerancias, controlan las calorías, azúcares, grasas o sal, aumentando la  magnitud de la población a la que se dirige  este proyecto.

El Reglamento 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo regula la información alimentaria proporcionada al consumidor para que pueda elegir aquellos alimentos que satisfagan sus necesidades nutritivas. La obligatoriedad de cumplimiento de la legislación constituye una excelente herramienta pues hasta hace poco el consumidor no podía saber la composición de un elevado número de alimentos, la gran mayoría de productos transformados, tan consumidos hoy en día. De modo que seguir una dieta saludable implicaba, a menudo, el uso mayoritario de productos frescos y recetas caseras. La regulación de la información nutricional, recientemente ampliada a restauración y venta on-line, constituye una oportunidad.

Sin embargo, existe una brecha importante entre esta información y el uso que los consumidores hacen de ella, reduciendo el alto potencial para mejorar la salud de la población. Esto es debido, en parte, a una falta de los niveles de educación que dificulta la interpretación nutricional, especialmente en las personas con menores ingresos, pero también al hecho de que  planificar una dieta todos los días representa un gran consumo de tiempo y esfuerzo que deriva en un rápido abandono. La necesidad de conocimientos específicos, la formación en nutrición, los numerosos cálculos y el esfuerzo extra al tomar decisiones de compras en el supermercado siguen siendo los grandes inconvenientes.

¿Qué soluciones aporta B.Eat?

Facilita que los consumidores gestionen la información nutricional para componer un menú equilibrado y saludable. Para ello, integra la composición nutricional de productos frescos y transformados presentes en los supermercados, calculando los nutrientes que proporcionan los platos.

Incorpora el conocimiento científico disponible y realiza recomendaciones, de acuerdo a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, adaptándose a las particularidades del individuo o familia.

Aconseja si es adecuado moderar los consumos de algunos nutrientes cuando sea necesario, o aumentar el de otros como la fibra. Asimismo propone raciones de alimentos y platos adaptadas a las necesidades.

Hacer el concepto de dieta saludable posible, de una manera muy sencilla, práctica, realista y con fácil comprensión para las personas sin formación específica nutricional.

B.Eat es una plataforma de integración de los conceptos científicos de nutrición, con tecnología móvil para hacer un carrito de la compra con todos los alimentos necesarios para planificar las dietas. Tiene en cuenta las necesidades nutricionales, las preferencias de los consumidores y utiliza alimentos comunes que podemos comprar en nuestro supermercado habitual.